Ingredientes
·
2 yemas de huevo
·
30 grs de azúcar
·
2 cucharadas de leche
·
250 grs de harina
·
un sobre de levadura
·
unas gotas de agua de azahar
·
una pizca de clavo molido
Elaboración
En un cazo ponemos a calentar una tacita de agua con los dos
clavos y el palo de canela. Cuando comience a hervir, apartar del fuego y
dejamos que infusione tapado, así tendrá mucho más aroma.
A continuación en un cuenco grande, tamizamos la harina con la
levadura y añadir el clavo y la canela molidos. Incorporar las yemas de huevo,
las dos cucharadas de leche, el agua de azahar y el azúcar. Mezclar hasta que
tengamos todos los ingredientes casi trabados.
Luego, le vamos añadiendo poco a poco la infusión de canela y
clavo, sin dejar de amasar hasta que veamos que podemos formar una bola. La
colocamos dentro del cuenco, tapar con un paño y dejamos que repose una media
hora en un lugar templado.
Pasado este tiempo, arrimar una sartén grande al fuego y ponemos
bastante aceite a calentar. Formar bolitas de masa, el tamaño dependerá
de nuestro gusto y les hacemos un agujero en el centro.
Poco a poco, se van metiendo en el aceite, procurando no echar
muchas cada vez, para que no se peguen. A medida que estén doradas por un lado,
les damos la vuelta y las sacamos bien escurridas a un plato cubierto con papel
absorbente.
Cuando estén bien escurridas, se pasan a una fuente y las espolvoreamos
con algo más de azúcar.
Información extraída de: http://www.concuchilloytenedor.es/rosquillas/canela/clavo
No hay comentarios:
Publicar un comentario